Desde este espacio os quiero felicitar las navidades y desearos un propero año nuevo, el cual pasare junto a vosotros, pues me aventura finaliza aquí en Hanoi tras pasar las fechas navideñas.Estos últimos dias los pase recorriendo las calles y barrios de la ciudad en busca de algun valioso recuerdo e inmortalizando los últimos recuerdos de esta gran experiencia. Al disponer de tiempo realice una ultima excursión a la ciudadela de Hoa Lu y las cuevas de Tam Coc.
La primera visita del dia nos llevo a Hoa Lu, antigua ciudadela donde actualmente queda en pie dos pequeños templos. El primero dedicado a Dinh Tien Hoang y el segundo a Le Dai Hanh. Lo interesante del lugar es paisaje abrupto y los promontorios rocosos que se hallan en el lugar y que anuncian la cercania del magnifico emprazamiento donde se encuentra el objetivo principal del desplazamiento en este dia tan entrañable. Saturado de tantos templos e imagenes budistas apenas perdi mucho tiempo en la visita al interior de los citados templos, lo justo para sacar un par de fotografias. ofrendas de los fieles
Tras la visita emprendimos rapidamente la marcha para llegar a las cuevas bajas por las que discurre el rio Ngo Dong. Una vez llegados al pequeño embarcadero subi junto a una pareja de japoneses en una embarcacion de remos donde una anciana y un jovén nos llevaron durante aproximadamente dos horas rio abajo por un tranquilo y vistoso paisaje, muy similar a la belleza vista en la Bahia Halong.
travesia por el rio Ngo Dong
navegando por las cuevas de Tam Coc
Finalizada la excursion llegue con la hora justa para acicalarme y salir a celebrar la noche buena, momento entrañable que comparti con Imma, Jose Manuel y Miquel españoles de Tarragona que conoci dias atras durante el tour de Bahia Halong y a los cuales fui viendo en diverso lugares. En la misma nos acompañaba un valenciano y un argentino que conocieron los amigos de Tarragona en la excursion que realizaron esa misma mañana, y es que aqui nadie pierde el tiempo.
jueves 25 de diciembre
La mañana la empece muy templano para poder aprovechar el día, el cual empree para y controlando y seleccionando la mercancia y objetos que posteriormente regatearia su precio hasta la definitiva adjudicacion y compra. (siempre me quedara la duda de si la sonrisa del dependiente era por la propia venta o por si no me hizo pagar un precio justo)
Tras ello visite el museo y la padoga del Pilar Unico, lugares emblematicos de Hanoi y situados en el mismo complejo.
Una vez terminada la excursion y hasta la noche donde volvi a cenar con los amigos tarragonenses, inicie la compra convulsiva de objetos y ropa hasta que se agoto el dinero que ahorre dia a dia privandome de manjares y exquisiteces (coca-cola, dulces, pan, en fin marranadas)
2 comentarios:
FELIZ NAVIDAD A TI TAMBIEN! Espero que seas capaz de adaptarte a la vida occidental y a la rutina después de esta aventura.
Seguiré leyendote por aqui a ver con que nos sorprendes.
Oye, ¿se ha acabado todoooo???¿no nos cuentas nada nuevo??
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